La neuromodulación en Mérida es una técnica que aplica impulsos eléctricos controlados sobre nervios periféricos para regular su actividad y reducir el dolor. Actúa modificando la forma en que el sistema nervioso procesa y transmite las señales de dolor, lo que la convierte en una herramienta muy eficaz para casos donde otras técnicas no han dado resultado. En Fisioterapia Kiko Rubio la aplicamos con electrodos de superficie o mediante agujas de punción, según el caso, siempre guiados por ecografía cuando se requiere precisión.
Disminuye el dolor crónico de origen nervioso, mejora la función nerviosa alterada y favorece la recuperación de lesiones musculoesqueléticas con componente neuropático. Es especialmente efectiva en ciática y dolor lumbar irradiado, síndrome del túnel carpiano, neuralgia del trigémino, dolor neuropático post-quirúrgico, meralgia parestésica, dolor crónico de hombro con afectación nerviosa y recuperación de lesiones donde el sistema nervioso ha quedado sensibilizado.
El fisioterapeuta coloca los electrodos sobre la zona de tratamiento o aplica la técnica con agujas según el protocolo. Los impulsos eléctricos se perciben como una ligera vibración o corriente suave, sin dolor. La sesión dura entre 20 y 40 minutos. Habitualmente se combina con terapia manual o punción seca para obtener mejores resultados en casos complejos.
Pacientes con dolor neuropático, lesiones crónicas o problemas relacionados con la actividad nerviosa alterada. También muy indicada para personas que han agotado otros tratamientos sin éxito y buscan una alternativa eficaz para el control del dolor crónico en Mérida.
No, la sensación es de corriente suave o vibración. Es bien tolerada por la mayoría de pacientes.
Muchos pacientes notan mejoría desde la primera sesión. Para resultados estables se recomiendan entre 4 y 8 sesiones.
No se aplica en personas con marcapasos, epilepsia no controlada ni embarazo. Tu fisioterapeuta valorará tu caso antes de comenzar.